Morelia, Michoacán, 20 de marzo de 2025.- Pese a que en Morelia cientos de familias sufren la escasez de agua en fraccionamientos y colonias populares de la capital, los mantos acuiferos son explotados por la mafía libremente en complicidad de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), quien les ha otorgado las concesiones y condiciones para operar ilegalmente.
Es evidente la falta de agua, no solamente en las colonias más olvidadas, sino tambien en algunos condominios lujosos y en el centro histórico de la capital.
El año pasado nos enfrentamos a olas de calor que oscilaban los 40 grados centígrados y en este 2025, se aproxima una sequía peor, de acuerdo a especialistas en la materia que aseguran que las temperaturas ascenderán aún más.
Extrañamente, desde hace varios años, el agua escasea no sólo en las colonias más marginadas, sino también en las de más alta plusvalía y el centro histórico de la antigua Valladolid.
Sin embargo las autoridades municipales involucradas se escudan y atribuyen la problemática al mantenimiento de los ductos para distribuir el agua a todas las zonas de ciudad, pero no reconocen que la mafia hace de las suyas en disponer del recurso vital.
A decir verdad la infraestructura de los ductos y el gran crecimiento de la urbe tiene que ver, pero de acuerdo a denuncias anónimas, muchos se benefician ilegalmente del líquido vital, al verlo como un negocio redondo donde están involucradas autoridades policíacas que corruptamente cobran y reciben cuotas para no detener la explotación ilegal del agua.
Investigaciones periodísticas, revelan que la policía les cobra 20 mil pesos mensuales para no detenerlos, policías que se entienden con sujetos disfrazados de líderes que, con la venta del agua, se han enriquecido y ahora usan camionetas lujosas. El encargado de recabar la cuota de los piperos es un tal José Luis Gutiérrez Huerta, dueño de una pipa con placas de circulación NF-8086-B.
Si los que transportan el agua quieren llenar una pipa con 10 mil litros de agua, tienen que pagar mil 500 pesos, pero si sólo necesita 4 mil litros paga 750 pesos, es la cuota.
En el manantial de La Mintzita, se localiza una señora que cobra por viaje de pipa de agua que ahí abastece, la cantidad de 100 pesos, eso, aparte de la cuota de los mil 500 y los 750 pesos del líder.
En Bonanza, que se ubica en San Lorenzo Itzícuaro, José Luis Rodríguez es el encargado de cobrar la cuota, mientras que en San Isidro Itzícuaro, es Alberto Quiroz Santillán, alias “El Mohoso”.
También, otro encargado de recabar el dinero es Francisco Huerta Torres y de Itzicuaro Daniel Rodríguez Torres e Iván Dimas Rodríguez, así como el tío de este último de nombre Antonio Torres.
En la Comisión Nacional del Agua (Conagua), su titular, Roberto Arias, director local, no ha querido dar la cara a este medio de comunicación, se le ha buscado en repetidas ocasiones sin que haya obtenido alguna respuesta, para explicar acerca de la explotación de los mantos acuíferos, y tampoco han respondido a la solicitud a través de la plataforma digital de transparencia, sin embargo, es bien sabido que esta dependencia ha otorgado concesiones a esta mafia que tiene sin agua a la ciudad de Morelia, capital de Michoacán.
Lo cierto es que el 2024, la Fiscalía General de la República detuvo a un grupo de operadores de pipas, lo que desató en una manifestación en la dependencia federal para que se liberara a los presuntos explotadores del agua.
Lo que la Fiscalía General de la Repúblico hizo en su momento, fue canalizarlos a la Comisión Nacional del Agua, (CONAGUA), pero no hubo ninguna Carpeta de Investigación judicializada ni mucho menos detenidos, lo que claramente revela la corrupción que impera en las instituciones.
Mismos choferes de las pipas han denunciado a quienes les cobran la mentada cuota, por lo que, aunque las autoridades lo nieguen y traten de tapar el sol con un dedo, diciendo que cuando no hay agua en la ciudad es porque se le está dando mantenimiento a los pozos, la realidad es que la mafia está secando los mantos acuíferos y la situación se torna tensa debido a que ya empezaron las altas temperaturas, pero, esto apenas inicia y tendrán que pasar varios meses para que vuelva a llover y se recuperen los manantiales.